Para los expendedores de GNC, la expansión del mercado, tal como prevén los organismos nacionales, dependerá también del costo financiero que implique la apertura de nuevas estaciones o la ampliación de las existentes.

“Pasamos del acta de defunción del sistema a la expectativa de una multiplicación por cuatro de la demanda”, resumió Armando Bolzón, presidente de la Asociación de Operadores de YPF.

La supervivencia del GNC quedó severamente cuestionada durante el Gobierno nacional anterior, cuando el cuello de botella en la provisión de gas durante el invierno motivó el corte del fluido a las estaciones, incluso en aquellas que contaban con contratos firmes de compra.

Desde la Secretaría de Energía de la Nación, los expendedores recibían un mensaje lineal: no pongan estaciones porque no va a haber gas. De hecho, entre 2013 y 2015 se extendió la preocupación en los servicios de taxis y remises por los cortes en el fluido.

A partir del desarrollo de diferentes pozos en Vaca Muerta, la producción de gas shale aumentó el 430 por ciento en tres años.

“Todo lo que abarate la matriz energética hay que verlo como una oportunidad, no sólo para el país, sino también para nosotros, los empresarios”, señaló Bolzón.

El directivo confió en que, efectivamente, se cuadruplicará el uso del GNC, pero alertó que esto “no es matemática pura, también depende de la compatibilización de los tiempos políticos”, entre otras cosas, expresó.

Para los expendedores, comercializar GNC volvió a ser un negocio rentable. Cuenta con dos ventajas por sobre la venta de líquidos como nafta y gasoil. La primera es que no requiere del guardado de stocks, como pasa con los líquidos.

Otro plus pasa por el hecho de que se paga “a factura vencida”; a diferencia del combustible líquido, que se abona en el momento de la descarga del camión (o antes).

De cualquier forma, para que la red de comercialización obtenga una expansión mayor resulta vital el financiamiento de las inversiones. Una estructura de comercialización requiere varios millones de dólares que hoy son difíciles de conseguir con las actuales tasas de interés, aclaró Bolzón.

Bajan las importaciones: serán la mitad que en 2018

Es por la mayor producción local y por la recesión.

El Estado nacional ahorrará unos 500 millones de dólares este invierno al no necesitar grandes volúmenes de importación de gas licuado de petróleo. El cambio obedece a la mayor producción gasífera que se registra en Vaca Muerta, en particular por la planta de Tecpetrol (Techint), y a la caída de la demanda por la recesión.

Integración Energética Argentina adquirió 1.251,8 millones de metros cúbicos en 22 cargamentos, a un costo de 290 millones de dólares. Comenzarán a llegar el 12 de mayo a Escobar. Ese volumen es la mitad del que se necesitó en el invierno pasado por 1.055 millones de dólares.

Fuente: https://www.lavoz.com.ar/negocios/expendedores-del-acta-de-defuncion-expectativa